
Brilla la vida lejos de la umbría,
salvada de la mano que asesina,
viene a cubrirnos con su luz divina,
como manto de salvación, nos guía.
Llegaste a un mundo de rebeldía
con tu casta mirada cristalina,
tu alma con amor y con fe camina
para sembrar la paz y la alegría.
Jesús, sublime manantial de amor,
convierte en paraíso este desierto
que el hombre, este mundo no destruya.
Guía este rebaño amado pastor,
que de odio y rencor está casi muerto
y haz que fundan sus almas con la tuya.
